Autora: Marie Rutchosky
trilogia: primer libro
Colección: La maldición del ganador
conseguir aquello que deseas podría costarte todo lo que amas.
Como hija del general de un gran imperio que se deleita en la guerra y la esclavitud, Kestrel solo tiene dos opciones: unirse al ejercito o casarse.
Sin embargo, todo su mundo da un giro radical cuando la chica encuentra un esclavo cuyos ojos parecen desafiar al mundo entero y, siguiendo su instinto, termina comprándolo por un cantidad ridícula de dinero. Pero el joven guarda un secreto, y Kestrel aprende rápidamente que el precio que ha pagado por otro ser humano es mucho más alto de lo que podría haber imaginado. Que ganar quedo que quieres puede costar todo lo que amas.

Krestel es hija del general de herran, un estado de un imperio que se divide entre guerra y esclavitud. Su destino se basa en casarse o unirse a las tropas de su padre y combatir a nombre del imperio valoriano, que esta sería la última cosa entre sus planes, pero la primera en las aspiraciones de su padre. La vida de Krestel se torna un poco complicada después de que se ve curiosamente interesada en un esclavo herrani con hermosos ojos grises, mismos ojos que la llevan a apostar una gran cantidad de dinero por él en la subasta de esclavos y terminar comprándolo, haciéndose a su “su dueña” A partir de aquí, podemos decir que la historia va tomando un rumbo más interesante con estos dos personajes.
Bueno, para empezar debo decir que desde que salieron los libros había querido leerlos y me contenta que lo pudiese hacer antes que se me acabara el ano porque la verdad es que tengo miles y millones de pendientes, pero en fin, la verdad es que es una muy buena historia de fantasía, aunque no se puede negar que a veces da como impotencia todo ese tema de los esclavos herranies y la superioridad que tienen los valorianos, pero creo que eso forma parte de la línea por la que se fue la autora al escribir la historia.
El libro se nos narra desde la perspectiva de Krestel, pero también tenemos algunos capítulos narrados desde el punto de vista de Arin (que es nuestro esclavo bello ojos grises) A decir verdad, creo que me espere algo un poco más fascinante de este libro, no sé porque pero esto de los gobiernos esclavizadores u opresores como que ya no es algo nuevo, pero bueno, aunque sea nuestra protagonista femenina no es tan común y Arin pues tampoco. Al principio me costó como un poco adentrarme en la historia, porque pasaban cosas como sin mucho salseo y pues bueno, ya después de la mitad creo que va surgiendo el verdadero drama del libro y las cosas fueron mejorando.
Como dije anteriormente, me gustaron los personajes principales ya que tenían personalidades muy solidas. Krestel es una chica sumamente inteligente y estratega, ella piensa muy bien las cosas que va a hacer, siempre tiene un plan muy meticuloso para así llevar a cabo todo de manera correcta y es muy observativa cosa que la ayuda mucho al momento de evaluar las situaciones para así llevar la delantera siempre. Ella es una chica que no se deje dominar, a pesar de que su padre es el general, ella no deja que eso la someta para hacer lo que él quiere, defiende sus ideales y esta clara lo que quiere para su futuro y no duda de eso, sin embargo es capaz de hacer de todo para salvar a las personas que ama.
Por otro lado tenemos a Arin, un esclavo herrani que está acostumbrado a una vida de miseria, en el sentido de que siempre está trabajando para sus jefes valoríanos y cumpliendo órdenes y tragándose su superioridad y maltratos. El es muy reacio con la gente y aunque esta en esto de cumplir órdenes por ser esclavo, es muy revelde, también muy inteligente y detrás de todo es un chico muy tierno y educado que tiene mucho que dar y sobre todo secretos que tenemos que descubrir sobre él.
Para finalizar solo quiero decir, que si me gusto, o sea la historia es interesante y llega un punto en la trama en la que te tiene atrapado a sus páginas, como dije los personajes están muy bien construidos cosa que de verdad me pareció perfecta, y pues continuare con la trilogía a ver que nos prepara.


